Es imposible saber donde terminará la noche
Puede ser en mi balcón
Cuando empiezo a ver doble
Puede ser en el baño de un restaurante 24 horas
Vomitando
Puede ser sentado bebiendo café
Hasta que el sol aparece y nos hace señas obscenas
Puede extenderse hasta el día siguiente
Saltando sobre los muebles
A las 7:30 a.m. descalzo
Con una cerveza en la mano
Y música a todo volumen
La noche termina pero se repite
Y volvemos a mi balcón
Y me duermo en un sillón
Con un enorme sombrero mexicano
Y me despierto cuando es demasiado tarde
Cuando ya me hicieron fotos
Con ese enorme sombrero mexicano
Puede ser en la mañana
O temprano en la noche
Durmiendo plácidamente
En mi cama
Es imposible predecir nada
Las noches que pienso serán las más tranquilas
Se extienden por horas en conversaciones que no se detienen
En donde se discute de todo
Se habla de política, de música, de los idiotas más idiotas
Se discute del idioma y me miran a mí
Y sacan diccionarios y consultan al oráculo
Para saber quién tiene la razón
Las noches son batallas interminables
Para imponerse sobre los demás
Demostrar quién sabe más
Y empiezo a ver doble de nuevo
Y los ojos se me cierran
Y alguien ya tiene el sombrero escondido
Esperando a que me duerma de nuevo
Al menos ya no me golpeo la cabeza contra la pared
Como sucedía antes cada vez que me quedaba dormido
Eso era antes... Cuando podía predecir
En donde terminaría la noche.